Palacio en la Juderia de Córdoba
Un espectacular Palacio de la Judería se ha reformado con la mayor exquisitez contemporánea posible y el espacio ha sido convertido en vivienda y de lujo para el sueño de cualquier espectador del Arte Cordobés. Esta Casa-Palacio dispone de 4 plantas y está situado en pleno centro de Córdoba, en la calle San Francisco, cerca de la Plaza del Potro, a dos calles de La Corredera y tres de la Mezquita. El antiguo Palacio dispone ahora de 280 metros cuadrados construidos, con cocina, salón acristalado y aseo en la planta baja. Esta vivienda de lujo en pleno centro de Córdoba dispone además de una habitación con su baño incorporado en la primera planta, dos dormitorios con 2 baños completos en la segunda, un despacho con salida a una terraza de 35 metros (con una fuente de pared a pared de 10 chorros de agua) en la tercera y una terraza de 50 metros, a cuya espalda está la Iglesia de San Francisco.
Sobre Córdoba y la Judería
Córdoba es una ciudad milenaria que posee el segundo casco histórico más grande de Europa, el mayor espacio urbano del mundo declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Es precisamente en él donde se aglomera gran parte de los edificios históricos de la ciudad. En él cabe destacar el edificio más importante y símbolo de la ciudad, la Mezquita de Córdoba y actual catedral que, junto al magnífico Puente Romano, forman la más conocida faceta de la ciudad. De la época romana pueden encontrarse, además del puente, el Templo romano, el Teatro romano, el Mausoleo romano, el foro colonial, el foro adiectum, el anfiteatro y los restos del Palacio del emperador Maximiano Hercúleo en el Yacimiento Arqueológico de Cercadilla.
Cerca de la mezquita-catedral se emplaza la antigua Judería formada por multitud de calles irregulares, tales como Calleja de las flores y la Calleja del pañuelo, en las cuales pueden visitarse la Sinagoga y la Casa de Sefarad. La judería de Córdoba es uno de los más importantes restos arquitectónicos de la presencia hebrea en España. Fue el centro de la colonia judía en la Córdoba medieval, una de las más activas comunidades de su tiempo. La judería llegó a ser un importante enclave intelectual en tiempos de Abderramán III, cuando a la corte califal llegaron filósofos, científicos y poetas.
El núcleo originario de la judería es un barrio medieval ubicado en el extremo norte-occidental de la Mezquita.
Las calles poseen un trazado singularmente irregular y sinuoso, con callejones estrechos, callejuelas angostas y plazoletas que dan a casas encaladas en un blanco luminoso, levantadas en torno a un patio y repletas de flores.
El centro de la vida comunitaria es la sinagoga, a la que se accede mediante la estrecha calle Los Judíos. Se trata de un edificio semioculto, cuya estructura no queda expuesta al exterior. La decoración utiliza el yeso como elemento principal, con una labor mudéjar de impecable factura. En el patio, una galería superior integra tres pequeños balcones con arcos angrelados.
Otros monumentos de la judería cordobesa son la Plaza de Juda Leví, a la que da la Casa de Cristal, la Plazuela de Maimónides, o la plaza del Cardenal Salazar, a la que se llega por la estrecha calle del mismo nombre. La Córdoba actual rinde homenaje a su pasado judío mediante la estatua de su figura más importante, el sabio Maimónides.
En el extremo suroeste del casco antiguo se encuentra el Alcázar de los Reyes Cristianos, antiguo alojamiento de los reyes y sede de la Inquisición, y adyacente al mismo se hallan las Caballerizas Reales, lugar de crianza del caballo andaluz. Cerca de las caballerizas se encuentran, junto a la muralla, los antiguos Baños califales. En el sur del casco antiguo y al este de la Mezquita, situada en la Plaza del Potro, se halla la Posada del Potro mencionada en obras literarias tales como Don Quijote y La Feria de los Discretos. Tanto la posada como la plaza reciben su nombre de la fuente situada en el centro de la plaza, la cual representa a un potrillo. No lejos de esta plaza se encuentra el Arco del Portillo.
A lo largo del cauce del Guadalquivir se encuentran los Molinos del Guadalquivir, edificios de la época musulmana que aprovechaban la fuerza de la corriente para moler la harina tales como el Molino de la Albolafia, el Molino de la Alegría, el Molino de Martos, el de Enmedio, el de Salmoral, el de San Antonio, el de Hierro, el de Téllez, el de San Rafael y el de Don Tello o Pápalotierno.
Rodeando el extenso casco histórico se sitúa la antigua muralla romana, de la cual se conservan algunos lienzos; la Puerta de Almodóvar, la Puerta de Sevilla y la Puerta del Puente, que son las tres únicas puertas que se conservan de las trece que tuvo la ciudad; algunas torres como la Torre de la Malmuerta, la Torre de Belén y la Torre de la Puerta del Rincón; y las fortalezas de la Torre de la Calahorra y la Torre de los Donceles.
Repartidos por todo el casco antiguo se encuentran edificios palaciegos tales como el Palacio de Viana, Palacio de la Merced, Palacio de Orive, Palacio de los Aguayos, Palacio de los Luna, Palacio del Duque de Medina Sidonia, Palacio de los Marqueses del Carpio y el Palacio del Marqués de Benamejí entre otros.
A las afueras de la ciudad se encuentra el conjunto arqueológico de la ciudad de Madinat Al-Zahra que constituye junto con la Alhambra de Granada la cumbre de la arquitectura hispanomusulmana.
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Salas de Arte - Córdoba - 01/02/2010 - 17:16:35 UTC